“¿Dónde están?”, se preguntan las esposas.
Familiares de los mineros sudafricanos que fueron víctimas del tiroteo de la policía ocurrido el pasado jueves señalan que han tenido que trasladarse a varios hospitales en búsqueda de sus seres queridos.
Las esposas de los mineros se quejan de que tanto la policía como la gerencia de la mina no han presentado un registro de los 34 muertos y las deceneas de heridos que dejó el choque con las autoridades.
Los sucesos tuvieron lugar en una mina de platino cien kilómetros al noroeste de Johannesburgo.
Algunos familiares entonaron cánticos pertenecientes a la época de la lucha antiapartheid en lenguaje Xhosa. “¿Qué hemos hecho, qué hemos hecho para merecer esto?, decía la letra de la canción.
Ellos buscan respuesta a la forma en que la policía encaró a los manifestantes, ya que señalan que las únicas armas que cargaban los manifestantes eran machetes, lanzas y palos.
Por su parte, el presidente sudafricano, Jacob Zuma, aseguró que ordenará una investigación por la matanza policial.
El tiroteo policial que conmociona a Sudáfrica

La nación africana no sale del estupor tras la muerte de más de 30 manifestantes el jueves, cuando la policía abrió fuego contra un grupo de mineros en huelga.
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